martes, 6 de diciembre de 2016

NUEVO ESCENARIO POLÍTICO INTERNACIONAL






REUTERS/Dominick Reuter/Files




Es pertinente observar que los motivos económicos y de seguridad son los que se han impuesto en la coyuntura internacional, tanto en Europa a mediados del año, como en Estados Unidos, a finales.

Aparentemente, la inmigración está en el centro de ambas coyunturas y ha despertado los antiguos patrones de los nacionalismos, emparentados con el fascismo.

Los inmigrantes que llegan a Europa o Estados Unidos generan una competencia que, según los temerosos “nacionalistas” reduce sus ingresos. Además, el Reino Unido y estados Unidos ponen énfasis en el terrorismo como una causa para limitar las libertades de movimiento.

En América Latina se nota una visión política diametralmente opuesta en términos generales, a la de Los estados Unidos, pero algunos rasgos se definen similares, como el fortalecimiento del Estado para la nacionalización de los recursos naturales, en Venezuela, Ecuador y Bolivia. Este proceso de nacionalización de los recursos naturales, la producción de nuevas legislaciones que brindan mayor protagonismo a la pluralidad de los pueblos latinos se observa como una debilidad del Imperio para controlar sus antiguas colonias. 

El triunfo de Donald Trump no se percibe con alegría, sino con preocupación. Especialmente la población migrante y residente en Estados Unidos que, sin duda, sostienen los negocios y la seguridad económica de sus familias mediante las remesas.

La era Trump afectaraá no solo la exigua y famélica economía de subsistencia hondureña, el impacto directo en las condiciones de seguridad en los poblados que subsisten en base a las remesas, se verán seriamente afectadas. La previsión es el incremento de actividades ilícitas de sobrevivencia, el aumento del sector informal de la economía, el comercio ambulante, el trabajo infantil, el desempleo y la desocupación se verá incrementada más allá de lo previsto. El incremento del contrabando, la venta de estupefacientes ilegales, drogas, etc.



Hechos: 



  1. La forma de la política en Estados Unidos ha dado un giro inesperado con el triunfo de Trump. Se percibe como un descarnado cinismo político que de manera descarada establece el odio cultural hacia los inmigrantes como una estrategia de protección de la ciudadanía “nacional”. 
  2. Las expresiones de racismo, xenofobia, desprecio por el otro, se fomentan de manera directa desde las principales esferas públicas del poder y se manifiestan en forma progresiva en la violencia policial contra las minorías étnicas y los migrantes ilegales.
  3. En América Latina se reacciona con sorpresa por las expresiones de abierto desprecio hacia la población de la región. 
  4. La comunidad latinoamericana en Estados unidos se ha expresado con temor por las amenazas continuas de Trump en su campaña. Es indudable que no se trata de una campaña publicitaria previa a las elecciones que dieron como triunfador a Trump, sino de una política más abiertamente agresiva, de control duro, otro Big Stick al mejor estilo reaganiano. 
  5. Pareciera que la misma muerte de Fidel Castro es una clara señal de la muerte de una época y el nacimiento de otra en la que el bloque del Mercosur se ve exigido a acelerar su proceso de integración efectiva por la clara amenaza que significa el giro de la era Trum, caracterizada por el agresivo descaro imperialista de considerar estos territorios como su patio trasero. 
  6. El extraordinario evento en homenaje a Fidel Castro realizado en La Habana no es otra cosa que un mensaje claro a lo que podría ser una intervención agresiva del imperio. 
  7. Los jefes de Estado de los países del Alba expresan su compromiso por la unidad de la región. 
  8. Trump ha sentenciado que creará barreras y eliminará puentes previamente creados. 
  9. Los más destacados estadistas y jefes de Estado de Latinoamérica han recibido con sorpresa y temor, lo que les ha puesto en preaviso de fortalecer sus medidas de seguridad militar. Cuba y Venezuela no solo han mostrado sus armas, sino la disposición de sus pueblos de defender sus procesos revolucionarios. El discurso agresivo y amenazante de Trump es una perfecta excusa para fortalecer la tesis del enemigo externo, como un detonante de otro tipo de guerra que tiene al inmigrante en la mira como el enemigo a combatir. 
  10. "Estamos ante el peor escenario", se lamenta el politólogo cubano Armando Chaguaceda. "La llegada de Trump reforzará a los duros, es decir a los dos gobiernos hegemonizados por esa postura. Y lo hará tanto si los republicanos se posicionan en un discurso de confrontación como si, en la veta pragmática, amplían negocios a costa de una democracia y de derechos humanos que nos les importan demasiado", añade. 
  11. Desde mi punto de vista, lo que caracteriza la imagen que Trump ofrece, es la ambigüedad. Se trata de un flexible y rapaz empresario capaz de negociar con el diablo para obtener beneficios económicos a toda costa. Es agresivo contra sus adversarios. No se le puede imaginar dirigiendo un Estado, pero ahí está, impredecible, de no ser porque entendemos las relaciones que teje el imperio en sus ciclos de caída. Los ciclos de 20 años a los que se refiere Molina Chocano como ejes de las tensiones políticas progresistas, nos permiten prever un retorno al Big Stick, un reaganomic remozado: Trump va a aumentar el presupuesto militar y va a hundir el sistema público, levantará el rostro fascista de la población más retrógrada y hará realizad sus amenazas de deportación y cierre de fronteras. Las fuerzas de ultraderecha que son sus fuerzas básicas no van a irse de pronto, se arraigarán tal y como pretende el partido Nacional en Honduras. 
  12. Lo que mueve a Trump es la certeza, la confianza en su estructura de poder que lo respalda, lo que le permite actuar fuera de cualquier esquema, miente, insulta, concita al odio con lujo de cinismo, frente a miles de cámaras, seguro del poder que lo sostiene. Es la era de la “Posverdad”. El interés económico de los oligarcas se muestra descarnado, frontal, sin eufemismos. No está lejos que Trump diga, “Yo no soy solo un presidente, soy emperador el más grande de los imperios”. 
  13. Es algo similar a la crisis que llevó a Ronald Reagan a la presidencia, más motivaciones de temor al otro, de considerar al “enemigo externo” la causa de su debilidad y posible extinción. De esa experiencia de Reagan, armamentística, guerrerista y madre de la Doctrina de la Seguridad Nacional, nosotros en Centroamérica nos llevamos la peor parte. 
  14. En todo caso, una estrategia que reavive la era de Ronald Reagan solo puede orientarse a desbaratar las democracias independientes y de izquierda de América del Sur, el endurecimiento del esquema para para mantener el control en Centro América. 
  15. El inventario de los acontecimientos actuales, los nuevosactores que configuran el actual cuadro internacional y su mutua interdependencia, en lo que son atinentes a la región centroamericana, sólo cobra sentido “real” para la investigación en su articulación con las contradicciones sociales internas. 
  16. Si bien es cierto que la crisis producida por el golpe de Estado ha sido bien manejada por la oligarquía y las Fuerzas Armadas, también es cierto que nuevas correlaciones de fuerza, nuevos actores y mecanismos se han activado en la búsqueda de nuevas opciones que renueven esta vieja musaraña de democracia. 
  17. El pujante esfuerzo de articulaciones de los movimientos sociales y políticos ha generado una poderosa cohesión de los grupos de poder y las Fuerzas Armadas como eje central de su sostenibilidad en el control del estado. 
  18. Indudablemente que la correlación de intereses entre Los Estados Unidos y la oligarquía hondureña producirán estrategias de control de la migración y mayores esfuerzos de gobernabilidad en la región occidental y la militarización de la sociedad tendrá en ello una excusa y mayor respaldo norteamericano. 
  19. No es extraño pensar en nuevas iniciativas de aplicar penas de muerte.
  20. Mayor persecución a la oposición política, asesinato de líderes. 
  21. Indudable la apuesta norteamericana por el continuismo del Partido Nacional. 




LOS NUEVOS ESCENARIOS A NIVEL LOCAL



  1. Tanto en Centroamérica como en México, el narcotráfico sigue representando una amenaza importante para la seguridad nacional; solo que al escenario se ha sumado que las Fuerzas Armadas y la Policía, obligadas a la lucha contra la droga, tienen ahora un perfil de contubernio o complicidad en el trasiego y protección de los capos.(www.youtube.com/watch?v=H5UHCBmJbpc).
  2. Las autoridades del gobierno están coludidas con el crimen organizado y nuevos grupos de poder han surgido para hacerse de manera descarada con el control de todo el aparato estatal, y amenazan con la perpetuación en el poder. 
  3. La violencia social achacada a los grupos de maras y pandillas, ahora se suma el crimen y la criminalización de líderes sociales y defensores de derechos humanos.
  4. La instalación y ejecución del Plan Colombia ha incrementado el asesinato selectivo en el Bajo Aguán, la persecución de líderes políticos, y la violencia social en general. 
  5. La condena internacional y la percepción de ser uno de los países más violentos del mundo, no se ha diluido, al contrario, parece haberse consolidado con crímenes emblemáticos como el de Berta Cáceres. 
  6. La reacción del gobierno nacionalista ha consistido en el incremento del presupuesto para el gasto policial y militar, el cierre de espacios de información y la creación de grupos de choque digital para el control de las redes sociales. 
  7. Una descarada irracionalidad política es el indicador más evidente en el campo político, con las pretensiones reeleccionistas contra viento y marea. 
  8. Otro rasgo visible es el sometimiento jurídico del Estado de Honduras y el desfile de ciudadano a distintas cortes norteamericanas. 
  9. La pérdida absoluta de la institucionalidad parece ir acompañada con una mayor dominación del espacio mediático. 
  10. Ante la pérdida de toda simpatía política, el partido nacional se esfuerza por consolidarse como un Partido Estatista, por intervenir a la oposición generando división y por la difamación de sus líderes por todos los medios conocidos; y finalmente, por institucionalizar de manera abierta, el fraude electoral. 


CONCLUSIONES:



1. Aunque en Europa y Estados Unidos se renueva la causa de la guerra fría, el enemigo externo, y se prepara para un nuevo Big stick contra América Latina, al interior de nuestros países, las luchas internas por el poder político se encarnizan.

2. La derecha parece haberse remozado y encontrado un nuevo discurso en el cinismo y el descaro de mantenerse en el poder a toda costa; la izquierda le apuesta a la vieja democracia electoral ante el acoso incisivo de la derecha que ya ha hecho caer por medios ilegítimos, gobiernos poderosos como el de Dilma Rousef. 

3. Los últimos cambios producto del proceso electoral tendrán consecuencias importantes para las políticas de seguridad en América Latina. Estados Unidos ha logrado posicionar la migración como tema central de su agenda, y el cierre de sus fronteras a los ciudadanos latinoamericanos es una de sus prioridades.

4. La deportación de ciudadanos latinoamericanos y la sofisticación para retener a los ciudadanos potenciales migrantes constituirán las principales estrategias de la era Trump.

5. El costo para los países con débil institucionalidad estatal será de mayor represión, cárcel y control ciudadano.






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Debo las notas y la bibliografía, pero la sopa se me quema en el fuego.










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